Comprender para crear: ¿cómo diseñar la coreografía?
Este apartado está elaborado siguiendo las aportaciones y recursos de Álvarez Rubio, E. (2022). «Educación Física con ABP en Secundaria: «Operación Dance».» Proyecto EDIA: Recursos Educativos Abiertos.
Antes de comenzar…
Observad el siguiente vídeo y responded a las preguntas formuladas a continuación:
- ¿Cómo es la colocación de los bailarines durante la coreografía? ¿Cambia esa posición en algún momento?
- ¿Cuál es la forma de vestir del grupo? ¿Creemos que está relacionada con la música y baile que interpretan?
- ¿Qué nos parecen sus movimientos? ¿Creemos que todos y todas lo realizan con soltura y ritmo adecuados?
- ¿Esos movimientos son idóneos para la música que bailan?
- ¿Qué nos parece su sincronización? ¿Creemos que todos lo realizan de forma sincronizada o podría mejorarse?
Aprendemos a contar música:
La música, las canciones, se organizan en unidades métricas musicales que se combinan para formar estructuras mayores. Es una forma de organizar las canciones dividiéndolas en partes, de modo que podremos introducir nuestros pasos coreográficos y distribuirlos en las diferentes fracciones de música, haciendo coincidir nuestros movimientos a los ritmos de la canción. Al mismo tiempo, ajustaremos los cambios musicales a los cambios de nuestros pasos coreográficos.
El vídeo «Contar los bloques de un tema…» nos da información inicial muy útil para comprender cómo se estructura la música para más adelante diseñar nuestras coreografías.
La coreografía:
El montaje coreográfico conlleva un trabajo previo importante en el que se decide desde la elección de la canción, temática coreográfica, vestuario… hasta la forma de finalización de la representación.
Veamos atentamente un ejemplo de una coreografía grupal y posteriormente reflexionemos sobre algunos de sus elementos.
Reflexionamos sobre lo que hemos visto en el vídeo:
- ¿Qué tipo de canción han escogido? ¿Qué tipo de emociones crees que puede expresar?
- ¿Cómo es el escenario escogido? ¿Realmente tiene relación con el tipo de canción?
- ¿Qué especial característica posee el vestuario de los danzantes?
- ¿Los movimientos de los bailarines están en consonancia con la música?
- ¿La estructura de la coreografía posee unas partes diferenciadas: introducción, parte principal, enlaces y final o desenlace?
Elegimos la canción:
Debemos elegir una del género musical que más nos guste, la que creamos que más inspirará nuestra creatividad o vaya con nuestra personalidad como grupo coreográfico. Si elegimos varias canciones y/o géneros, la clave está en enlazar cada parte del mix con los recursos explicados anteriormente.
Una vez escogida la música tendremos que resolver las siguientes actividades acerca del tema musical elegido:
- Detectar las secciones o diferentes partes. Para conseguirlo debemos observar cambios en el volumen, la velocidad, intensidad o ritmos de la canción.
- Si se trata de una canción en lengua extranjera, posiblemente esté interpretada en lengua inglesa. Debemos realizar una traducción básica para conocer su significado y temática principal. Para facilitar esta tarea, podemos usar páginas como Wordreference o el traductor de Google.
Diseñamos la coreografía:
Determinamos los movimientos y composiciones grupales que vamos a realizar.
Estos movimientos y composiciones deben respetar los anteriores elementos coreográficos y expresar con gestos y movimientos lo que la canción expresa. Por este motivo anteriormente ya hemos traducido la canción a lengua castellana.
Algunas recomendaciones para el diseño de la coreografía:
- Tratamos de lograr una estructura coreográfica por partes: introducción, enlaces y desenlace final.
- Filmar las tres partes.
- Utilizar un editor de vídeo para llevar a cabo el tratamiento de imágenes y archivos de los clips que se han filmado anteriormente.
- Visualizar los vídeos y comprobar que se desarrollan los elementos coreográficos con la variedad suficiente para considerar que nuestra coreografía es muy completa.
Evaluación:
La evaluación de la actividad se realizará de acuerdo a la rúbrica de diseño de coreografías, que adjunto a continuación:


Fundamentos básicos: ¡comprender para crear como PROS!
Este apartado está elaborado siguiendo las aportaciones y recursos de Pérez García, M. M. y Vera Fernández, M. D. (2009). «La composición en danza: estructura compositiva de las frases coreográficas y estructura de la acción dramática.» Danzaratte: revista del Conservatorio Superior de Danza de Málaga (5): 62-70.
Uno de los mayores retos en las artes escénicas se halla en la lucha por conseguir dotar de orden y coherencia y cohesión a distintos elementos que son, de forma natural, dispersos, diferentes y muy numerosos. Esto podemos conseguirlo a través de una correcta composición, procedente del término griego compositio (acción y efecto de componer).
La composición, según Alonso de Santos (1998) consiste en la distribución equilibrada que forma un conjunto armónico, y cuya unión de las partes distintas conforman una entidad superior que les da valor y sentido.
En la actualidad, el concepto de composición se sustituye por el de estructura (RAE: distribución y orden en que está compuesta una obra de ingenio). Es por ello que a la hora de diseñar una coreografía, debéis conocer las estructuras que sustentan el hecho escénico.
Estructura compositiva (o interna) de las frases coreográficas: formas coreográficas
Según Blom y Chaplin (1982) las formas coreográficas elementales son las siguientes:
- Forma binaria
- Forma ternaria
- Rondo
- Forma básica y variación
- Canon o fuga
- Forma narrativa
- Forma libre o casual.
NOTA: cuando utilizamos letras (A, B, C…) nos podemos referir tanto a frases como a «secciones» de la coreografía.
Forma binaria:
Es una de las formas más simples y a la vez más utilizadas en la composición coreográfica. Responde a la estructura A-B, siendo A y B dos partes bien diferenciadas, pero que a su vez presentan un hilo conductor, una naturaleza similar (estilística, temática, rítmica, etc.).
En la sección A predomina la suavidad o lentitud, y en la B la fuerza y la rapidez. Incluso pueden tener entre sus funciones internas el de pregunta y respuesta.
Ambas partes están unidas a través de una transición, a modo de bisagra ensambladora. Esta parte puede proponer un cambio brusco o gradual, dependiendo de su naturaleza.
Forma ternaria:
Esta estructura es una extensión de la anterior. Responde a A-B-A. Puede presentar variaciones en cuanto a su primera sección, quedando de la siguiente forma: A-B-A’. Esta última versión de la forma ternaria respondería a o bien pequeños cambios de los elementos de la coreografía original, cambio de orden en los elementos o inversión de los movimientos que conforman la sección o frase. Estos cambios deben ser controlados, ya que una variación excesiva de la sección original puede dar como resultado C, en lugar del resultado buscado A’, o suponer una pérdida de la esencia del contraste con la sección B.
Rondo:
Es la extensión extrema de la forma coreográfica A-B. Esta forma contiene un tema básico A, que se repite constante y sistemáticamente a lo largo de la estructura, quedando de la siguiente manera:
- A-B-A-C-A-D-A
Como ocurre en la forma ternaria, la frase o sección que hemos denominado A, puede sufrir alguna modificación (A’, Ä…) de forma que el resultado final pueda quedar de alguna de las formas siguientes:
- A-B-A’-C-A-D-A’
- A-B-A-C-A’-D-Ä
- A-B-A’-C-A’-D-A
Forma básica y variación:
Esta estructura coreográfica es la más libre y asimétrica. Presenta dos formas de llegar a ella.
- El inicio de la coreografía lo constituye una forma básica que sirve como base para desarrollar la siguiente, y así sucesivamente. De manera que a cada nueva estructura le sirve como base la anterior. Su representación podría ser: A-A’-A»-A»’…
- El inicio de la coreografía lo constituye una forma básica y el resultado final es una secuencia de frases de igual duración y movimiento que la original, desarrolladas a partir de esta primera, aunque cada una de ellas presenta su propio carácter. Es una forma muy utilizada en el folklore. Esta forma coreográfica responde a: A1-A2-A3-A4-A5…
Canon o fuga:
Hablamos de una frase coreográfica ejecutada rápidamente y en diferentes tiempos, respetando su estructura rítmica. Aunque en las sucesivas repeticiones se puede variar los niveles, la dirección y la localización en la escena. Esta forma coreográfica, a pesar de su sencillez, nos ofrece multitud de posibilidades en la composición coreográfica:
Canon con superposición:
| Bailarín 1 | A | B | C | ||
| Bailarín 2 | A | B | C | ||
| Bailarín 3 | A | B | C |
| Bailarín 1 | A | B | C | D | E | F | G | H | ||||
| Bailarín 2 | A | B | C | D | E | F | G | H |
Canon sin superposición:
| Bailarín 1 | A | B | C | ||||||
| Bailarín 2 | A | B | C | ||||||
| Bailarín 3 | A | B | C |
| Bailarín 1 | A | B | C | D | E | F | ||||||
| Bailarín 2 | A | B | C | D | E | F |
Canon simultáneo:
| Bailarín 1 | A | B | C | D |
| Bailarín 2 | B | C | D | A |
| Bailarín 3 | C | D | A | B |
| Bailarín 4 | D | A | B | C |
Canon acumulativo:
| Bailarín 1 | A | B | C | D |
| Bailarín 2 | B | C | D | |
| Bailarín 3 | C | D | ||
| Bailarín 4 | D |
| Bailarín 1 | A | B | C | D | E |
| Bailarín 2 | B | D | E | ||
| Bailarín 3 | C | D | E | ||
| Bailarín 4 | E |
Aquí tenéis varios ejemplos de canon:
Forma narrativa:
Es aquella cuya estructura está formada por una consecución de movimientos o frases que exponen una idea o historia. Los movimientos y frases son construidos a partir de una lógica interna, que dan sentido y significado a la composición coreográfica por sí misma. Correspondería al siguiente esquema:
- A-B-C-D-E-F…
Forma libre o casual:
Es una forma coreográfica muy utilizada en las improvisaciones y en el proceso creativo-coreográfico. Muchos resultados provienen del azar. Es interesante trabajarla en las fases iniciales del proyecto, pero para nosotros no se trata de una forma con la que estructurar de forma global la coreografía dada su gran apertura.
Estructura externa de la coreografía:
La estructura dramática es un modelo organizado de relaciones entre diferentes elementos que nos permite contar una ficción representada por actores-bailarines, con el fin de que ésta tenga el mayor nivel posible de creatividad y complejidad, despertando el interés y la curiosidad de los espectadores.
La estructura de una obra escénica no es la mera división de una trama en escenas, cuadros o actos (estructura superficial), sino la relación funcional y causal (estructura profunda) entre las partes que constituyen la obra, en especial entre la trama y los personajes, y sus formas de manifestarse (el lenguaje).
¿Cómo unir los actos, escenas o cuadros de una coreografía?
Los actos/escenas/cuadros son la división externa de una obra en partes de importancia sensiblemente igual, en función del tiempo y del desarrollo de la acción.
La distinción entre los actos, el paso de uno a otro y el modo de indicar el cambio ocurre de formas muy diversas: intervención del coro, bajada de telón, cambio de luces, oscuro, motivo musical, pancartas, etc.
Pavis (1998) distingue los siguientes motivos para la división y/o enlace entre escenas:
- Enlace por presencia de un personaje: en la dramaturgia clásica, dos escenas consecutivas deben estar unidas por la presencia de un mismo personaje en ambas, de modo que el escenario nunca quede vacío.
- Enlace por un ruido: cuando un ruido que se ha producido en el escenario ha podido ser oído verosímilmente por un actor, y éste acude para descubrir su causa o cualquier razón, y no encuentra a nadie (y desaparece de la escena).
- Enlace por fuga: se produce cuando un personaje abandona el escenario en el momento en que otro personaje entra, porque no desea que éste le vea o le dirija la palabra.
