En orientación, correr deprisa no basta: tenemos que saber dónde estamos y decidir por dónde ir. Aprenderemos a relacionar el mapa con lo que vemos, encontrar controles y explicar nuestras decisiones. A veces, detenernos unos segundos para comprobar una referencia nos ahorra varios minutos de búsqueda.
De dónde viene y qué estamos aprendiendo
La orientación deportiva se desarrolló a finales del siglo XIX a partir de la navegación terrestre en los países nórdicos. Una referencia histórica de la orientación a pie es la competición celebrada cerca de Oslo en 1897. No es una fecha de «invención» de todas sus modalidades: la Federación Internacional de Orientación también documenta una prueba ciclista con mapa y elección de ruta en Austria en 1893.
Nuestro objetivo será visitar los controles indicados y regresar al punto de encuentro, usando el recorrido permitido. La baliza naranja y blanca identifica un control; su código permite comprobar que es el que buscamos. En una prueba de recorrido fijo importa el orden de paso, además del tiempo.
Para ver qué es la orientación
Comité Olímpico Español · en castellano. Fijaos en qué lleva una persona que participa y cómo decide su recorrido. Después, explicad la diferencia entre seguir a alguien y orientaros por vuestra cuenta.
Espacio, material y organización
| Qué necesitamos | Para qué sirve |
|---|---|
| Mapa del recorrido y leyenda | Representa el terreno y muestra salida, controles, meta y zonas prohibidas. Un plano del centro también puede servir para empezar. |
| Brújula, cuando la tarea la requiera | Nos ayuda a orientar el mapa y mantener una dirección. No sustituye la lectura de referencias. |
| Tarjeta de control o registro indicado | Acredita los controles visitados: pinza, código u otro sistema preparado para la actividad. |
| Calzado, agua y protección adecuados | Los elegimos según el terreno, el tiempo y la duración, igual que en nuestras salidas de senderismo. |
En los primeros cursos empezaremos en un espacio delimitado y conocido; en cursos altos también saldremos del centro para orientarnos en un espacio natural previamente revisado y controlado. Adaptaremos mapa, recorrido y autonomía a cada salida. Empezaremos con pocas decisiones claras antes de aumentar la dificultad. Si trabajamos por parejas o pequeños grupos, nadie se separa para buscar más rápido: alternaremos quién interpreta el mapa, quién contrasta las referencias y quién registra el control. Los grupos serán mixtos y equilibrados en la medida que permita la composición de la clase; todas las personas tendrán oportunidades reales de decidir.
Reglas de la actividad: recorrido, registro y hora de vuelta
Lo que hace válido y seguro un recorrido
Sí: nos ayuda
Visitamos los controles correctos y registramos nuestro paso con honestidad.
Respetamos límites, caminos y zonas prohibidas, aunque un atajo parezca tentador.
Volvemos a la hora acordada y avisamos al llegar, también si no terminamos.
Evitemos esto
No movemos ni escondemos balizas, ni copiamos códigos de otros grupos.
No cruzamos carreteras, vallas, propiedades o áreas fuera del recorrido autorizado.
No convertimos a una persona rápida en exploradora mientras las demás esperan.
¿Cómo se puntúa y cuánto dura?
Recorrido fijo: hay que completar los controles en orden; en competición se compara el tiempo entre recorridos válidos.
Orientación por puntos o score: elegimos qué controles visitar dentro de un tiempo límite y cada uno tiene el valor indicado. Antes de salir conocemos si existe penalización por llegar tarde y cómo se registra.
En clase: usaremos el formato que corresponda a la tarea. Como práctica inicial podemos hacer rondas de 10–15 minutos dentro del recinto y revisar después las decisiones. Ese tiempo es una propuesta de aprendizaje, no la duración oficial de todas las pruebas ni una cuota de evaluación. Antes de salir tendremos claros límites, señal de parada y hora de regreso.
Qué mapa utilizaremos
Hemos utilizado MapAnt en nuestras salidas: nos da una base cartográfica que el docente revisa y prepara para la actividad. Según el lugar y el aprendizaje, puede corregirse o simplificarse con herramientas de cartografía. No damos por válido un paso solo porque aparezca dibujado: la revisión del terreno y las indicaciones de la salida siguen siendo necesarias.
¿Por qué puede faltar alguna cifra de altura en nuestro mapa?Ver respuesta
Podemos ocultar algunas cotas numéricas para centrarnos en leer curvas y referencias. Eso no elimina el relieve real: seguimos interpretando pendientes, límites y riesgos. Si la tarea exige saber qué lado asciende y el mapa no lo permite, pedimos o buscamos una referencia válida en lugar de inventarla.
Cómo leemos el mapa
Palabras para entendernos
- Leyenda
- Explica los símbolos. No adivinamos qué significa una marca.
- Escala
- Relaciona una distancia del mapa con la distancia real.
- Control
- Lugar que debemos encontrar; comprobamos su código.
- Referencia
- Elemento reconocible que confirma nuestra posición: cruce, edificio, esquina o curva del camino.
En un mapa específico de orientación, los colores también informan: el azul suele representar agua; el marrón, formas del relieve; el negro, elementos como construcciones y caminos; el amarillo, terreno abierto; y el verde, vegetación con distinta dificultad de paso. Leemos siempre la leyenda del mapa concreto. Un círculo de control no nos dice «busca en cualquier punto del círculo»: el lugar se sitúa en su centro y se precisa con la descripción.

| Color | Encuéntralo en este mapa |
|---|---|
| Azul | La piscina rectangular en la parte superior. Representa agua. |
| Negro / gris oscuro | Los edificios del instituto, en el centro, y las construcciones de alrededor. |
| Amarillo | El terreno abierto de la esquina superior izquierda; los símbolos de vegetación aportan más detalle. |
| Verde | La vegetación: su tono o trama informa sobre características y dificultad de paso. Una base automática puede contener errores. |
| Marrón | Las curvas finas que atraviesan la zona: representan el relieve. |
| Blanco | En un mapa específico de orientación puede representar bosque transitable; no significa siempre «vacío». Leemos la leyenda de la actividad. |
Un ejemplo de escala que sí podemos usar
Con escala 1:5.000, 1 cm en el mapa equivale a 5.000 cm en el terreno, es decir, 50 m. Un tramo de 4 cm corresponde a 200 m en horizontal.
No confundimos distancia en línea recta con longitud de nuestra ruta: si rodeamos un edificio, recorreremos más. La escala no nos informa por sí sola de pendientes, obstáculos o tiempo necesario.
Mapa, brújula y normas básicas
Comité Olímpico Español. Observad cómo se relacionan el mapa y la brújula. Buscad dos referencias del terreno que permitan confirmar la posición, además de mirar la aguja.
Cómo usar la brújula con el mapa
Para empezar necesitamos orientar el mapa: que lo dibujado quede en la misma dirección que el terreno. La punta roja de la aguja señala el norte magnético; no giramos la cápsula para obligar a la aguja a apuntar hacia donde queremos ir.
- Pon el mapa y la brújula horizontales, lejos de objetos metálicos y del móvil que puedan alterar la aguja. Espera a que se estabilice.
- Localiza las líneas o la flecha de norte del mapa. Coloca la brújula encima y gira el conjunto hasta que el norte del papel coincida con la punta roja; no lo alinees con el extremo que señala el sur.
- Confirma tu posición con dos referencias del terreno: por ejemplo, un edificio y un cruce. Mira el siguiente tramo y elige un elemento visible hacia el que avanzar.
- Mientras te desplazas, conserva la relación mapa–terreno y comprueba las referencias. Para tomar un rumbo preciso se enseña además el uso de la cápsula y la flecha de dirección.
En mapas deportivos suelen aparecer líneas de norte magnético. En otros mapas puede indicarse norte geográfico o de cuadrícula: leemos su información y, para rumbos precisos, la declinación que corresponda.
Verlo en campo: mapa, brújula y aplicaciones
Instituto Geográfico Nacional · vídeo en castellano. Fíjate en cómo relacionan el papel, la aguja y los elementos que se ven sobre el terreno. Después prueba a orientar el plano y señalar una referencia.
También podemos orientarnos sin brújula
La lectura del mapa y del paisaje es la primera alternativa. El Sol, las sombras y las estrellas aportan referencias naturales aproximadas; nos dan una dirección, no la posición exacta ni un camino transitable.
Mapa y paisaje
Podemos orientar el mapa sin brújula haciendo coincidir dos referencias claras: por ejemplo, el cruce y el edificio. También sirven la forma de una ladera, un arroyo o una elevación. Confirmamos dónde estamos antes de avanzar.
Sol y sombras
En nuestras latitudes, el Sol está aproximadamente hacia el este por la mañana y hacia el oeste por la tarde; la dirección exacta cambia con la época del año. Al mediodía solar está hacia el sur y la sombra apunta aproximadamente al norte. Ese momento no coincide necesariamente con las 12:00 del reloj. Nunca miramos directamente al Sol.
Estrella Polar
En el hemisferio norte, la Polar indica aproximadamente el norte verdadero. Podemos reconocerla con las constelaciones del entorno, como la Osa Menor. No es la estrella más brillante. El dibujo es un esquema de la Osa Menor, no una carta celeste a escala.
El musgo, el lado de un árbol con más ramas o la humedad de una piedra no indican por sí solos un norte fiable: influyen el terreno, el agua y el clima local. Contrastamos varios indicios y el mapa. Las aplicaciones y el GPS son otros instrumentos de apoyo —como muestra el vídeo del IGN—; no son métodos naturales ni sustituyen la interpretación del entorno.
Decidir una ruta: no siempre gana la línea más corta
Pensad en tres preguntas: ¿puedo pasar?, ¿sabré reconocer el camino?, ¿cómo llegaré al control? Un camino un poco más largo puede ser más rápido y fácil de seguir. Una buena referencia de ataque es un lugar claro, cerca del control, desde el que abordamos el tramo final: por ejemplo, una esquina o un cruce.
Comparamos las tres opciones en el mismo mapa ficticio. Los caminos son beige y el rectángulo rosa está prohibido. B y C son alternativas: elegimos según terreno, distancia y facilidad de reconocer referencias.
A · Línea directa
No es válida: atraviesa la zona prohibida. Ahorrar metros no autoriza cruzarla.
B · Camino de arriba
Es válida: permite seguir un camino reconocible. El giro final desde la esquina exige comprobar dónde está el control.
C · Camino de abajo
También es válida: tiene pocos cambios de dirección y una referencia clara al final. Podemos compararla con B por distancia, firme y facilidad de lectura.
Del patio al medio natural: también leemos el relieve
Del patio al medio natural: también leemos el relieve
La línea recta entre controles señala la relación del recorrido, no un camino que debamos seguir a toda costa. Puede cruzar un edificio, una ladera muy pendiente, vegetación difícil o un tajo. En el medio natural elegimos una ruta permitida que podamos reconocer y recorrer con seguridad.
Palabras para entendernos
- Curva de nivel
- Une puntos de igual altura. Su forma ayuda a reconocer laderas, vaguadas y elevaciones.
- Equidistancia
- Diferencia de altura entre curvas normales consecutivas. Se lee en el mapa: puede ser 2 m, 5 m, 10 m u otro valor.
- Curva maestra
- Curva de trazo más grueso que facilita contar e interpretar el relieve. Puede llevar una cifra de altura.
- Cota
- Altitud de un punto, indicada con un número. No es la distancia hasta el siguiente control.
- Pendiente
- A igual escala y equidistancia, curvas más juntas indican una ladera más inclinada.
- Vaguada y barranco
- Zona hacia la que recoge el terreno y puede circular agua. En un mapa, las curvas permiten reconocer la forma; el estado y la posibilidad de paso se comprueban.
- Espolón
- Prolongación de terreno elevado que sobresale entre dos vaguadas.
- Tajo o cortado
- Escarpe rocoso. Su símbolo y transitabilidad dependen del mapa; no diseñamos un paso por él sin una ruta autorizada.
Con equidistancia de 10 m, cruzar cuatro intervalos consecutivos en el mismo sentido de subida supone 40 m de ascenso. Si subimos y bajamos, hay que considerar ambos tramos: no basta con restar la cota de salida a la de llegada. Sin cotas u otros indicios suficientes no adivinamos qué lado sube; contrastamos mapa, terreno y las referencias disponibles.
La ruta atraviesa el relieve y cruza el tajo. Que sea más corta sobre el papel no la convierte en válida ni en segura. El rodeo evita el tajo y pasa por la base de la elevación. En una salida real necesitamos comprobar que ese paso existe y está autorizado: el dibujo no es una recomendación para cualquier terreno.

| Qué buscar | Qué nos permite explicar |
|---|---|
| Título de escala 1:4.000 | En el original, 1 cm equivale a 40 m. No usamos aquí la equivalencia del ejemplo anterior de 1:5.000. |
| Equidistancia de 2 m | Cuatro intervalos de curvas normales en el mismo sentido de subida representan 8 m de cambio de altura. |
| Curvas marrones cerradas y laderas del centro | Observamos la forma y las diferencias de separación. Un contorno cerrado puede representar una elevación o una depresión: buscamos los demás indicios. |
| Camino negro discontinuo y vegetación verde | Además del relieve, debemos leer referencias de avance y posibilidades de paso. |

- Cota: busca el punto con el número 502, a la izquierda de Periano. Indica su altitud en metros. Otras cotas visibles son 553 y 872.
- Curva maestra: localiza la curva marrón más gruesa rotulada 750, bajo Cañar de Periano. La cifra se refiere a la altura de esa curva.
- Vaguada: sigue el barranco azul que baja desde Cañar de Periano hacia el Puente de Periano. Las curvas cambian de forma al atravesarlo.
- Pendiente y espolones: compara las curvas apretadas del Cañar con zonas más abiertas. Entre barrancos quedan prolongaciones del terreno elevado.
- Este es un mapa topográfico del IGN: su leyenda y colores no son idénticos a los de un mapa deportivo de orientación. No trasladamos automáticamente una equivalencia de colores de un tipo de mapa al otro.
Al picar una baliza, comprobamos que vamos juntos
La fotografía corrobora que hemos llegado como grupo; no sustituye el registro del control. Preparamos de antemano quién toma la foto, temporizador o el procedimiento indicado para que no falte una persona. No salimos del área ni retiramos la baliza para encuadrar. Entregamos las imágenes solo por el canal previsto para la tarea.
Nuestra tarjeta de control
El equipo lleva una tarjeta y marca cada control visitado en la casilla correspondiente. Hemos mantenido las casillas 1–9 y X del modelo de clase; el uso de X lo indica la tarea. Los espacios blancos quedan libres para las pinzas.

Dejamos la menor huella posible
- Seguimos los pasos autorizados; respetamos fauna, plantas, cultivos y propiedad. No cortamos por fuera del recorrido para ganar tiempo.
- Nos llevamos los residuos propios y retiramos el material de la actividad al terminar. No movemos piedras, arrancamos plantas ni alteramos balizas.
- Si encontramos basura ajena, podemos recoger residuos corrientes y seguros con la organización, protección y bolsa previstas por el docente. No tocamos cristales, agujas, productos desconocidos o restos peligrosos; avisamos.
- Nadie se separa, sale de los límites o retrasa el regreso para recoger más. Podemos reconocer el cuidado del entorno en la puesta en común; no hay un premio automático por cantidad ni cambia la puntuación del recorrido. Una acción colectiva bien hecha tiene valor por sí misma.
Prevención y seguridad en nuestras salidas
En una actividad de orientación organizada, el centro, club, empresa o entidad responsable prepara el mapa y los controles, delimita la zona y explica cómo se desarrolla la prueba. Antes de salir conocemos sus instrucciones y a quién avisar si surge una incidencia, como en cualquier otra actividad deportiva. Las actividades pueden hacerse en recintos o en otros terrenos; seguimos siempre los límites y pasos autorizados.
| Antes de salir | Durante y al regresar |
|---|---|
| Conocemos límites, zonas prohibidas, hora de vuelta, punto de encuentro y cómo pedir ayuda. | Permanecemos juntos, verificamos referencias y no cruzamos una zona prohibida aunque ahorre metros. |
| Revisamos terreno y previsión con el docente; llevamos calzado, agua y protección adecuados. | Ajustamos el ritmo al grupo, al suelo y al calor. Nos detenemos ante un riesgo, dolor o malestar. |
| Sabemos qué cruces o caminos están autorizados. | No cruzamos carreteras, cauces peligrosos, tajos, vallas o propiedades por nuestra cuenta. |
| La salida está organizada con responsables y procedimiento de emergencia. | Respetamos la hora de regreso aunque falten controles y comunicamos nuestra llegada; no basta con estar cerca de la meta. |
- Para quien organiza: revisar la zona, situar controles y personal en lugares adecuados, preparar los medios de ayuda y comprobar quién sale y quién regresa.
- Para quien participa: conocer los límites, la hora de retorno y cómo contactar; pasar por meta o avisar del regreso aunque no se complete el recorrido. Si nos retiramos, lo comunicamos antes de marcharnos.
Referencia para pruebas de iniciación: Daniel Mayoral, FEDO, Montaje básico de pruebas de orientación deportiva, apartado Seguridad, pp. 67–68. Incluye límites, supervisión, recuento y contacto de la organización; el PAS es una pauta general de primeros auxilios que incorporamos a continuación.
Si dudamos o perdemos la referencia
- Nos detenemos. Seguimos juntos y no corremos a ciegas buscando una baliza.
- Reorientamos el mapa. Buscamos una referencia inequívoca y contrastamos lo que vemos.
- Si no recuperamos la posición, aplicamos el protocolo explicado antes de salir. Contactamos con el docente por el medio previsto; no exploramos fuera del área ni nos dividimos. El punto de encuentro y el procedimiento de ayuda deben estar claros desde el inicio.
El móvil, si forma parte de una tarea, será una herramienta prevista: no dependemos solo de batería, cobertura o una aplicación. No publicamos ubicaciones en tiempo real, recorridos personales ni fotografías de compañeros fuera de los canales autorizados.
Si surge una incidencia: protocolo de la actividad
Antes de comenzar, la organización explica su procedimiento de aviso y asistencia. Si ocurre un accidente, aplicamos la pauta general PAS: proteger, avisar y socorrer. La organización coordina la respuesta prevista; ante una emergencia que necesita asistencia inmediata también podemos activar directamente el 112.
| Paso | Qué hacemos |
|---|---|
| P · Proteger | Detenemos nuestra participación y evitamos que el grupo se exponga a tráfico, caída, fuego u otro peligro. No nos acercamos para mirar ni improvisamos un rescate. |
| A · Avisar / alertar | Avisamos al profesorado o a la organización por el medio previsto. Si se necesita atención urgente o rescate, o hay peligro inmediato, llamamos al 112 sin esperar a localizar al responsable ni a recibir una autorización. |
| S · Socorrer | Ayudamos dentro de lo que sabemos hacer y seguimos las indicaciones del 112. Acompañamos a la persona; no improvisamos maniobras ni la movemos sin necesidad, salvo peligro inmediato. |
Una incidencia del recorrido y una emergencia requieren respuestas distintas
Una duda de mapa o de control, sin emergencia: nos detenemos juntos, contrastamos las referencias y aplicamos las instrucciones de la actividad. Si no recuperamos la posición, contactamos con el profesorado o la organización; no salimos de los límites ni buscamos a ciegas. El 112 no es un servicio de información de recorridos. Si no podemos regresar con seguridad o se necesita rescate, pedimos ayuda urgente.
Accidente, incendio, problema grave de salud o pérdida que exige ayuda/rescate: llamar al 112. Explicamos qué ocurre, dónde estamos, cuántas personas hay y si alguien necesita asistencia; respondemos sus preguntas y seguimos sus instrucciones.
Para localizarnos: nombre del espacio, acceso, camino o referencia clara y, si podemos obtenerlas, coordenadas. Enviar una ubicación complementa la información: no sustituye la llamada.
Cuando pedimos ayuda urgente, seguimos las indicaciones del 112 y conservamos batería para mantener la comunicación. Si nos solicitan la ubicación y podemos obtenerla, la compartimos por el medio indicado. Una ubicación enviada a un familiar no sustituye avisar a emergencias cuando hace falta.
Para comunicar el lugar, usamos el código de la baliza, el nombre del espacio, una referencia reconocible y, si están disponibles, las coordenadas. El número de una baliza ayuda a la organización; para el 112 añadimos la información geográfica necesaria. Seguimos las indicaciones recibidas.
Apoyo: qué comunicar al 112 y conducta PAS · recurso educativo de la Junta de Andalucía.
Aplicarlo a otras salidas por nuestra cuenta
Las pautas de planificación siguientes sirven para salidas personales con familia o amistades, fuera de una actividad organizada. Se conservan como ampliación; en la prueba de orientación seguimos el procedimiento que explique su organización.
Antes de una salida personal, consulta la ruta, la previsión y las condiciones del lugar; prepara agua, ropa, batería y un plan de regreso. Deja a una persona de confianza dónde vas, con quién y cuándo prevés volver, y comunica cambios o el regreso. Compartir ubicación puede ser útil si lo acordáis, pero no hace falta estar enviándola continuamente ni sustituye el plan.
Consulta de apoyo: qué comunicar al 112 y recomendaciones de la Junta para actividades de montaña.
Practicamos y explicamos nuestras decisiones
| Tarea | Qué intentamos aprender |
|---|---|
| Plano del patio | Relacionamos tres elementos visibles con sus símbolos y orientamos el plano al cambiar de lugar. |
| Control cercano | Elegimos una referencia de ataque y explicamos el tramo final antes de salir. |
| Dos rutas posibles | Cada pareja justifica una ruta; tras probarla, revisamos qué resultó más fácil y qué nos hizo dudar. |
| Recorrido con alternancia | Cambiamos quién decide en cada tramo. Al volver señalamos una elección que modificaríamos. |
Poneos a prueba: decidid antes de abrir
Encontramos una baliza, pero su código no coincide. ¿Registramos y seguimos?Ver respuesta
No. Volvemos a comprobar posición, descripción y código: una baliza cercana puede pertenecer a otro recorrido. Estar al lado de una baliza no demuestra que hayamos encontrado nuestro control.
Nos quedan dos controles y llega la hora de regresar. ¿Seguimos «solo un momento»?Ver respuesta
Regresamos al punto de encuentro por una ruta que sepamos seguir y comunicamos nuestra llegada. La hora de vuelta forma parte de la seguridad; terminar controles no tiene prioridad.
Conexión curricular y nuestras unidades
Esta guía acompaña «Vida salvaje (orientación y escalada)», de 3º de ESO, junto a nuestra guía de escalada escolar: resolvemos problemas en el medio natural, elegimos recorridos y prevenimos riesgos. Como iniciación puede apoyar «Conocemos y cuidamos el entorno», de 1º, y transferirse a «Abdera al natural – Game Nostrum», de 1º de Bachillerato, cuando la actividad incluya orientación. Leer un mapa, justificar una ruta y respetar sus límites une la toma de decisiones motrices con la autonomía y el cuidado del entorno.
Fuentes y materiales de consulta
Bibliografía y recursos · abrir referenciasAbrir fuentes
Mayoral Barea, D. (2022). Montaje básico de pruebas de orientación deportiva (v. 1.0). Comité TIC de la Federación Española de Orientación. Material de consulta docente.
Mayoral Barea, D. (2023). Manual TIC del deporte de orientación (v. 2.1). Federación Española de Orientación. Material de consulta docente.
MapAnt España. (s. f.). Visor y documentación del proyecto. Visor · Datos, límites y licencia.
Svenska Orienteringsförbundet. (s. f.). Historia. Historia de la federación sueca.
International Orienteering Federation. (2020, 11 de junio). New find rewrites Orienteering history: bike orienteering started first! Documento histórico.
International Orienteering Federation. (s. f.). Orienteering; Competition rules. Descripción y recursos · Reglamentos vigentes.
Comité Olímpico Español. (2023). Escuela de Orientación [Serie de vídeos]. YouTube. Serie completa.
Junta de Andalucía. (2023). Orden de 30 de mayo de 2023 por la que se desarrolla el currículo de Educación Secundaria Obligatoria. Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, 104. Texto oficial y anexos.
Las tareas, los esquemas y las adaptaciones escolares se han elaborado para esta guía. Las normas de entrega y evaluación siguen siendo las de nuestra actividad de clase.
Ampliación: British Orienteering · orientar el mapa; Instituto Geográfico Nacional, Tu amigo el mapa, apartado «Mapas del cielo. El cielo en España», p. 136, y orientación en campo con mapa, brújula y apps.
Resumen para llevar al recorrido
Mapa → referencia → ruta → comprobación
Antes: conocemos límites, formato, hora de vuelta y cómo pedir ayuda.
En cada tramo: situamos nuestra posición, orientamos el mapa, elegimos una ruta permitida y verificamos referencias.
En el control: contrastamos el código, registramos el paso y fotografiamos a todos los integrantes con la baliza.
Al terminar: avisamos de nuestra llegada y explicamos una decisión; si hemos trabajado en grupo, todas las personas han tenido un papel activo.

